Educación financiera y asesoramiento de calidad:

un tándem perfecto para optimizar tus finanzas

Educación financiera y asesoramiento de calidad:

un tándem perfecto para optimizar tus finanzas

Por Carlos García Ciriza, Socio fundador de C2 Asesores Patrimoniales, Presidente de ASEAFI  |  Fotografía: Istock

Los países más avanzados se distinguen por la educación financiera de sus ciudadanos. Es hora de aprovechar las oportunidades y tomar las riendas de nuestra economía personal con ayuda de profesionales.

A lo largo de mi carrera profesional me he encontrado con grandes profesionales de diferentes ámbitos que habían logrado ganar mucho dinero en el ejercicio de su profesión. Por el contrario, no habían sabido invertir sus ingresos correctamente por falta de formación financiera. Al final, todo proyecto vital requiere estar respaldado por una planificación financiera adecuada.

Cada persona, pareja o unidad familiar necesita de un plan financiero que les permita, en primer lugar, mantener su nivel de vida, haciendo frente a los imprevistos; en segundo lugar, progresar y alcanzar los objetivos vitales que tenga cada uno; y por último, asegurar los recursos necesarios para la etapa de la jubilación.

Todos y cada uno de nosotros tenemos la obligación de entender y planificar nuestras finanzas adecuadamente. En definitiva, debemos adquirir todos los conocimientos necesarios para optimizarlas, que constituyen lo que llamamos educación financiera. Esto no quiere decir que tengamos que ser expertos; será la propia educación financiera la que nos ayude a conocer el valor añadido que aporta un profesional.

A lo largo de mi carrera profesional me he encontrado con grandes profesionales de diferentes ámbitos que habían logrado ganar mucho dinero en el ejercicio de su profesión. Por el contrario, no habían sabido invertir sus ingresos correctamente por falta de formación financiera. Al final, todo proyecto vital requiere estar respaldado por una planificación financiera adecuada.

Cada persona, pareja o unidad familiar necesita de un plan financiero que les permita, en primer lugar, mantener su nivel de vida, haciendo frente a los imprevistos; en segundo lugar, progresar y alcanzar los objetivos vitales que tenga cada uno; y por último, asegurar los recursos necesarios para la etapa de la jubilación.

Todos y cada uno de nosotros tenemos la obligación de entender y planificar nuestras finanzas adecuadamente. En definitiva, debemos adquirir todos los conocimientos necesarios para optimizarlas, que constituyen lo que llamamos educación financiera. Esto no quiere decir que tengamos que ser expertos; será la propia educación financiera la que nos ayude a conocer el valor añadido que aporta un profesional.

Es importante recalcar que los beneficios de llevar una buena planificación financiera, como decimos en la jerga del sector, son suculentos, ya que son muy numerosos y de calidad. Está demostrado que los países más evolucionados son aquellos cuyos ciudadanos y profesionales tienen mayor cultura financiera.

Una formación financiera adecuada no solo permite planificar y gestionar un patrimonio sino, además, comprender mejor lo que un asesor financiero hace por sus clientes, optimizando la relación. Para gestionar correctamente un patrimonio se necesitan unos conocimientos financieros que a veces no están al alcance de cualquiera, fundamentalmente por falta de tiempo. Si una persona tiene que desarrollar una carrera profesional que le exige mucho tiempo, o dedicarlo a su empresa, no tendrá tiempo que dedicar a sus finanzas. Por eso es importante la figura del asesor financiero. Delegar la gestión de un patrimonio no es síntoma de debilidad, sino de lucidez.

Además, la formación financiera es importante para comprender bien en dónde se invierte un patrimonio. No es aconsejable invertir en algo que no se entiende bien, por lo que una formación financiera deficiente limita mucho las posibilidades de inversión. Es también labor de los asesores detectar este aspecto con el fin de evitar malentendidos, cosa que ha ocurrido frecuentemente en nuestro país en el pasado reciente.

Conscientes de esta realidad, las autoridades financieras españolas (CNMV, y Banco de España), llevan desarrollando desde 2008 un Plan de Educación Financiera, que consiste en la concienciación a todos los niveles de la ciudadanía, y a esta tendencia cada vez se están sumando más iniciativas privadas, que comparten sus conocimientos y know-how. Compartir el conocimiento y elevar el nivel financiero nos beneficia a todos muchísimo. La buena noticia es que hoy en día hay acceso a contenido casi ilimitado y muchas posibilidades de aprender a utilizarlo.

Así que animo a los ciudadanos a que amplíen sus conocimientos financieros y a que se apoyen en un profesional: esta es, sin duda, la forma óptima de planificar sus finanzas.

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Número 12
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