Educación y planificación financiera: un deber de todos

Educación y planificación financiera: un deber de todos

Por Juan Antonio Belmonte, Delegado territorial, EFPA España   |   Fotografía: Istock / Unsplash

La educación financiera es cosa de todos y para ello se han creado iniciativas públicas y privadas, tales como el programa voluntario de educación financiera de EFPA.

Una buena educación es uno de los mejores valores que podemos poner en práctica. Se trata de uno de los bienes más preciados que adquirimos desde pequeños y, sin duda, también se puede aplicar en el mundo financiero. Con educación se mejora y se entienden la mayoría de las cosas y, a partir de esta premisa, todos los que de una forma u otra estamos implicados en la industria financiera debemos favorecer e impulsar la educación en este ámbito, como un pilar que deben tener y disfrutar todos los ciudadanos.

Debemos disponer de programas que potencien la educación financiera a los niños desde pequeños y hasta la incorporación al mundo laboral. Dichos programas deberán impartirse en las escuelas y universidades y, si la iniciativa pública no puede llegar, se debe complementar con la privada.

Actualmente contamos con varias iniciativas relacionadas con la educación financiera que, por suerte, siguen incrementándose. Entre ellas destaca el portal finanzasparatodos.es de CNMV y Banco de España, ambos organismos públicos. También las comunidades autónomas y los ayuntamientos están empezando a tomar conciencia de esta necesidad, dando como resultado, por ejemplo, el programa de planificación y educación financiera del Ayuntamiento de Madrid madridemprende.es.

Por otra parte, es necesario impartir educación financiera a colectivos y asociaciones, ya que es una forma de llegar a las personas que en su etapa escolar no tuvieron la opción de recibir formación específica. En esta línea, EFPA España pone a disposición de los colectivos profesionales su programa EFPA de Educación Financiera, que cumple con la normativa en vigor del Código de Buenas Prácticas de Educación Financiera, establecida desde el 1 de junio de 2016 por la CNMV y el Banco de España. Se trata de un programa gratuito, voluntario y de voluntariado que, sin duda, es un referente a nivel nacional y que debemos seguir extendiendo a todos los colectivos y asociaciones posibles.

Una buena educación es uno de los mejores valores que podemos poner en práctica. Se trata de uno de los bienes más preciados que adquirimos desde pequeños y, sin duda, también se puede aplicar en el mundo financiero. Con educación se mejora y se entienden la mayoría de las cosas y, a partir de esta premisa, todos los que de una forma u otra estamos implicados en la industria financiera debemos favorecer e impulsar la educación en este ámbito, como un pilar que deben tener y disfrutar todos los ciudadanos.

Debemos disponer de programas que potencien la educación financiera a los niños desde pequeños y hasta la incorporación al mundo laboral. Dichos programas deberán impartirse en las escuelas y universidades y, si la iniciativa pública no puede llegar, se debe complementar con la privada.

Actualmente contamos con varias iniciativas relacionadas con la educación financiera que, por suerte, siguen incrementándose. Entre ellas destaca el portal finanzasparatodos.es de CNMV y Banco de España, ambos organismos públicos. También las comunidades autónomas y los ayuntamientos están empezando a tomar conciencia de esta necesidad, dando como resultado, por ejemplo, el programa de planificación y educación financiera del Ayuntamiento de Madrid madridemprende.es.

Por otra parte, es necesario impartir educación financiera a colectivos y asociaciones, ya que es una forma de llegar a las personas que en su etapa escolar no tuvieron la opción de recibir formación específica. En esta línea, EFPA España pone a disposición de los colectivos profesionales su programa EFPA de Educación Financiera, que cumple con la normativa en vigor del Código de Buenas Prácticas de Educación Financiera, establecida desde el 1 de junio de 2016 por la CNMV y el Banco de España. Se trata de un programa gratuito, voluntario y de voluntariado que, sin duda, es un referente a nivel nacional y que debemos seguir extendiendo a todos los colectivos y asociaciones posibles.

La planificación financiera es otra de las necesidades que debemos fomentar ya que hace un tándem excepcional con la educación financiera, por lo que debemos darle la máxima visibilidad desde todos los medios y personas que estamos en esta industria. La planificación es la mejor forma de poner en práctica los conocimientos adquiridos en los diversos programas de educación financiera. Todos tenemos la obligación de conducir, asesorar, ayudar, complementar etc., a todas las personas que de una forma u otra necesitan ayuda.

Las finanzas están en nuestro día a día. Una buena educación y planificación financiera nos acompañará y ayudará en muchas decisiones que, de otra forma, no serían las correctas. Todos tenemos que ser conscientes de esta necesidad.

También las personas deben tomar conciencia de la importancia de este tema, ya que una pregunta tan sencilla como «¿Qué quieres conseguir con tu ahorro?», en la mayoría de los casos tiene como respuesta «no lo sé»; «conseguir lo máximo»; «no perder nada»; «tenerlo disponible por si me hace falta», y no se citan unos objetivos concretos, que son el aspecto y la respuesta más importantes.

El ahorro sin objetivos pierde casi toda su finalidad y razón de ser. Con una buena educación y planificación financiera tendremos los ingredientes necesarios para contar con unos ciudadanos bien formados y preparados a la hora de tomar decisiones económicas adecuadas a sus necesidades y así evitar muchos errores del pasado.

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Número 12
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