Una auténtica
visión a largo plazo

Por Chris Sloley, Editor, Citywire | Fotografía: Istock

Una auténtica
visión a largo plazo

Dados sus 40 años en el mundo de la inversión, es comprensible que S. Kenneth Leech —más conocido como Ken— sea estudiante de historia en lo que respecta a los mercados de bonos. Este especialista en renta fija ubicado en Pasadena, California, ha visto lo mejor y lo peor que ofrece el sector.

«Estando dedicado a los tipos de interés, recuerdo las dificultades que sufrimos en el período 1979-1981, cuando teníamos unos tipos del 22% a corto plazo. En 1980 se dieron 1000 cambios de puntos básicos arriba y abajo en el interés a largo plazo, y después, por supuesto, en 1981 se subastó el bono a 20 años al 15,75%. Ahora es difícil concebir esas estructuras de tipos y la volatilidad durante aquel período fue tremenda».

Si bien estos ejemplos pueden resultar más útiles como guías que los planes de acción actuales, el responsable principal de inversiones de Western Asset Management aprovecha sus profundos conocimientos para dar sentido a la actual situación negativa del mercado de bonos y colocar adecuadamente su fondo Legg Mason WA Macro Opportunities de 687.000 mil millones de dólares EE.UU.

«A pesar de los muchos incidentes del mercado a lo largo de más de cuarenta años, que han sido un desafío tanto en lo positivo como en lo negativo, esa etapa relativamente próspera sigue dando la impresión de haber proporcionado un excelente impulso a nuestra industria.

»De cara al futuro, creo que el reto es que ahora tenemos una economía global muy cargada de deudas. En este momento es muy improbable que se repita ese impulso que produce la bajada de los tipos de interés y de la inflación».

Dado su macroenfoque, no es sorprendente que el fondo Leech, que codirige con Prashant Chandran, base su filosofía de inversión en ver la imagen completa. Sin embargo, Leech advierte que a veces es difícil ver a través del humo, dado el entusiasmo con que muchos comentaristas reparten pronósticos generalizados en lugar de fijarse en los detalles.

«De cara al futuro, creo que el reto es que ahora tenemos una economía global muy cargada de deudas. En este momento es muy improbable que se repita ese impulso que produce la bajada de los tipos de interés y de la inflación»

«Si lo recuerdas, a principios del año pasado todo eran artículos con titulares anunciando una recuperación global sincronizada y cómo la recuperación mundial se había ampliado» recuerda. «La gente decía que esto pondría punto final a la acomodación del banco central global, que iba a subir mucho la inflación mundial, que los precios de las acciones iban a ser muy altos… hablaban incluso de unos tipos en los fondos federales de alrededor del 3,5‑4%. Otros decían que el Tesoro de los Estados Unidos a 10 años iba a subir al 4%, y hubo algunos que incluso especulaban con un 5%».

La inflación en el punto de mira

La abundancia de estos artículos convenció a Leech de que la historia de la inflación era menos importante de lo que pensaba el mercado en general. «Si fuera verdad que la recuperación global es capaz de mantenerse, la inflación global debería tocar fondo y volver a subir, pero va a ser un proceso muy, pero que muy lento.

»Este ha sido nuestro tema. A medida que avanzaba 2018 quedó claro que estábamos en lo cierto y la gente comenzó a darse cuenta de que el crecimiento mundial todavía tenía que superar serios problemas y que la inflación seguía siendo muy baja, de modo que los tipos de interés no iban a dar un salto.

»En EE.UU. todavía no hemos llegado al objetivo de inflación del 2% de la Reserva Federal. Creo que esa fue la razón de la fuerte recuperación del mercado a finales del año pasado».

En cuanto a su posicionamiento, Leech continúa centrado en el mercado estadounidense, donde mantiene en la actualidad el 40% de su exposición. En términos de calidad crediticia, el fondo tiene una mezcla diversa de valores, en la que el 31% está asignado a deuda con calificación BBB, según su hoja informativa de diciembre, con un promedio de calidad crediticia más cercano a la calificación BB+.

En los últimos años Leech ha tratado de ampliar el alcance del fondo. En 2017, él y Chandran aumentaron las asignaciones a países emergentes, basándose en la idea de que la recuperación económica mundial se iría ampliando. Este aumento de la exposición ayudó a impulsar el desempeño, específicamente en 2017, y ha ayudado a fomentar el rendimiento a largo plazo.

«Si fuera verdad que la recuperación global es capaz de mantenerse, la inflación global debería tocar fondo y volver a subir, pero va a ser un proceso muy, pero que muy lento. Este ha sido nuestro tema y a medida que avanzaba 2018 quedó claro que estábamos en lo cierto»

Los mercados emergentes siguen siendo una de las características del fondo: Brasil, México, Rusia y Sudáfrica son cuatro de las cinco primeras exposiciones geográficas. Entretanto, la exposición a divisas del fondo se centra principalmente en EE.UU., donde actualmente están dos tercios de la exposición, pero también están representadas un total de 21 monedas, entre las cuales 15 por lo menos son de países en desarrollo.

Sobre una base trienal, el fondo Legg Mason WA Macro Opportunities produjo un 10,4% en euros en los tres años hasta finales de diciembre de 2018. En comparación, el fondo medio de su sector, Alt Ucits – Bond Strategies, solamente produjo un 0,4%. Sobre una base de cinco años, las cifras son igualmente sólidas, con un retorno del 21,6% frente a una media del 2,5%.

Uno de los retos más urgentes que Leech ve en el horizonte no está en los mercados, sino en el propio sector. «Es probable que los beneficios y los activos financieros se moderen bastante durante un tiempo. Eso va a significar que la gestión con valor añadido y activa va a tener una mayor presencia. Esto afectará a la industria, dando lugar a una consolidación que ya se está produciendo. Creo el sector está tomando forma de mancuerna, con gente que opta por estructuras de cuotas con los costes más bajos a un lado, lo que implica una actitud pasiva en el tema de acciones».

Para un hombre que ha visto muchos cambios en el sector, esto plantea una nueva frontera potencial. Parece que los inversores solamente están dispuestos a pagar a un gestor si están seguros de que les va a conseguir alfa.

«Esto pone mucha presión en los productos que hasta ahora habrían tenido un éxito moderado desde una perspectiva alfa, pero que generarían una rentabilidad razonable desde una perspectiva beta. Creo que la gente ya no está dispuesta a pagar por esos productos como antes».

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Número 12
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