No es tiempo
para improvisar

Por Tania Pérez, Analista sénior, Citywire

Cuatro expertos explican cómo tratar el relevo generacional familiar en términos de asesoramiento y planificación patrimonial.

No es tiempo
para improvisar

Por Tania Pérez, Analista sénior, Citywire

Cuatro expertos explican cómo tratar el relevo generacional familiar en términos de asesoramiento y planificación patrimonial.

Inversiones con criteriNo es tiempo
para improvisar

Por Tania Pérez, Analista sénior, Citywire

Cuatro expertos explican cómo tratar el relevo generacional familiar en términos de asesoramiento y planificación patrimonial.

No tengo duda alguna que una de las etapas más críticas en la continuidad de una empresa familiar es justamente el relevo generacional. Los números lo corroboran: el 70% de las empresas familiares no superan el primer cambio generacional, y solamente un 4% de las empresas familiares llegan a la cuarta generación.

Y ¿por qué ocurre esto?

Desde mi punto de vista, la razón fundamental es la falta de una planificación sucesoria dentro del seno familiar. Además, cuando esta se realiza, habitualmente se hace sin tiempo suficiente para asegurarse el éxito de la misma.

Otra razón es, en muchos casos, la falta de familiares competentes y comprometidos con la empresa. Existe una desconexión total entre el empresario y sus herederos en cuanto a experiencias compartidas, resolución de problemas y conocimientos específicos del negocio.

Por todo ello, nuestra labor como asesores y, sobre todo, planificadores financieros, también debe consistir en ayudarles a incorporar a la ecuación la planificación sucesoria de la empresa familiar, y junto con los especialistas que se requieran, establecer procedimientos, planes de acción, formativos, consejos familiares, etc., que sirvan para garantizar dentro de lo posible la continuidad de la empresa que tanto esfuerzo y dedicación ha costado.

El relevo generacional es sin duda uno de los grandes retos a los que se debe enfrentar, de forma inexorable, toda empresa familiar y no hay una fórmula magistral para afrontar el cambio de liderazgo con éxito.

Cada familia es un mundo y tiene sus propias circunstancias, pero podemos identificar patrones comunes. La primera transición de fundador a hijos debe hacerse con tiempo y los hermanos deberán aprender a preservar equilibrio de poder y a tomar decisiones de forma colegiada y transparente, ya que la propiedad es compartida y son responsables entre sí.

Hay un aspecto importante que en nuestra opinión es imprescindible para la supervivencia de la empresa familiar: la profesionalización. Es decir, dar paso a las nuevas generaciones normalmente mejor formadas, pero también fichar profesionales lo mejor cualificados posible para ir cubriendo puestos que vaya creando la empresa y asumiendo poco a poco que la empresa dejará de estar dirigida por personas de la familia.

Este último punto no siempre es acogido con agrado por la familia, pero en nuestra experiencia es la base de una buena gestión y desarrollo del patrimonio familiar.

Las empresas familiares tienen una voluntad de continuidad que las dota de una visión a largo plazo. Esto les permite acometer proyectos sólidos sin tanta presión por los resultados a corto plazo, pero hay que mantener la visión compartida en el paso de las generaciones, para que estos proyectos y la familia lleguen a buen puerto.

No se debe caer en el error de querer repetir el modelo del fundador. Cada generación tiene que hacer su aportación importante a la empresa y, en el mundo del comercio, también en la marca.

Hay que dedicar tiempo a actuar, pero también a analizar y pensar cómo queremos que sea nuestro negocio. Hay que tener un plan estratégico, porque cuando no se tiene este plan, se improvisa. Hay que pensar que, en el cambio de época que estamos viviendo, con competidores globales, es necesario que las cosas estén mínimamente planificadas.

La profesionalización del negocio puede ayudarnos a tener los mejores profesionales para cada puesto de trabajo. Si son de casa y tienen las competencias y formación para ocupar el cargo, mejor para el negocio y para la familia.

Las herramientas como el protocolo familiar, el plan de sucesión o los pactos de familia sirven para poner orden y dejar las cosas preparadas para la generación actual y, sobre todo, para las generaciones que vendrán.

Cuando tenemos una cierta complejidad de empresa y familia, será clave poner en marcha órganos de gobierno diferenciados para tratar los temas de empresa y de familia. Los primeros (consejo de administración y equipo de dirección) velarán por la eficacia empresarial; los segundos (consejo de familia y asamblea de familia) lo harán por la armonía familiar.

Cuando hablamos de personas, una buena comunicación es esencial y más cuando estas personas son familia. Si queremos preservar la armonía familiar compartiendo un proyecto empresarial nos tendremos que esforzar para encontrar el momento de hablar abiertamente de los temas importantes.

Esconder los conflictos no ayuda a alcanzar la armonía entre los miembros de la familia. Es inevitable que surjan desavenencias: este no es el problema. El problema nace en no abordarlas en los foros adecuados; hay que mantener una escucha activa hacia los otros miembros y observar siempre sinceridad y respeto.

El éxito está en saber encontrar la eficacia empresarial haciendo que, a la vez, las expectativas familiares se vean satisfechas.

En España el 94,8% de las empresas son micro pymes, es decir tienen menos de 10 empleados, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Estas empresas normalmente fundadas por un emprendedor carismático, ¿sobreviven al relevo generacional? Pues según parece no, ya que el 61% de las empresas de nueva creación no llegan a sobrevivir más de cinco años, según un estudio publicado por el BBVA, y otras no sobreviven precisamente por no planificar adecuadamente el relevo generacional.

Las EAF podemos ayudar a las empresas que se consolidan a planificar la sucesión, tanto desde el punto de vista financiero como desde el de planificación patrimonial ayudando al empresario a acometer este proceso. La mayoría de EAF cuenta con personal y dirigentes altamente capacitados para ello: el asesor financiero, una persona de confianza del empresario, ya que le asesora sobre su patrimonio financiero y tiene un importante conocimiento tanto en los productos que recomienda como en las características, preferencias y prioridades esenciales del cliente. Teniendo la finalidad de crear una cartera amplia de productos en distintos mercados según los objetivos y las condiciones que los clientes establezcan, el asesor está en posición de ayudarle a preparar el plan de sucesión.

En primer lugar, es necesario ver si dentro del seno familiar hay algún miembro que esté capacitado y quiera continuar con el negocio. En caso de que no sea así, se tendrá que buscar un directivo ajeno a la familia o proceder a analizar si se pueden hacer operaciones corporativas.

Existen distintas perspectivas desde las que se debe abordar el relevo generacional en lo que a asesoramiento y planificación patrimonial se refiere. La casuística es variada y particular en cada caso, pero hay temas y aspectos comunes que merecen asesoramiento y planificación.

Empecemos por plantear que los relevos generacionales pueden implicar un proceso de venta o de cambio accionarial cuando de un negocio familiar se trata. En este caso habrá que acudir a los servicios de profesionales de fusiones y adquisiciones que nos hagan una correcta valoración de la empresa y nos acompañen en todo el posible proceso de venta.

Tanto si existe proceso de venta como si ya se cuenta con un patrimonio financiero a heredar, habrá que hacer una previsión del impacto fiscal de la sucesión como posibles movimientos que haya que anticipar. Estos podrían ser, por ejemplo, el tipo de producto financiero o incluso contemplar donaciones que puedan optimizar el impacto fiscal de la futura herencia, de acuerdo con la legislación vigente de la comunidad autónoma en la que se resida.

No hay que perder de vista que hay productos aseguradores que también pueden contribuir a que el relevo patrimonial se lleve a cabo de forma eficaz, productos que nos pueden permitir elegir beneficiarios y reducir la carga fiscal. Un ejemplo lo encontramos en los Unit Linked, un producto asegurador que puede tener incluso más interés en determinados casos si lo ubicamos en Luxemburgo.

Los aspectos a asesorar y planificar en planteamientos sucesorios son variados e importantes, todos ellos en función de cada caso. Por ese motivo es fundamental contar con un asesor patrimonial de confianza que preste un servicio integral y que, para ello, cuente con el soporte de todos los profesionales que, debidamente coordinados, nos permitan adoptar las mejores decisiones, en el momento oportuno y con los productos financieros y aseguradores adecuados en cada caso.

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Número 12
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